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Doce sugerencias prácticas para vencer la ira

Doce sugerencias prácticas para vencer la ira

1.- Lectura Bíblica : Salmos 37:8; Colosenses 3:8.

2.- Meditación familiar :

En algún momento de nuestra vida, todos hemos enfrentado la ira. Golpeó nuestras emociones. Reaccionamos, tal vez sin pensarlo. Luego descubrimos las terribles consecuencias de nuestra actitud. Presos de la ira cometimos locuras. Obramos neciamente. Lo grave, sin embargo, es que nuestro comportamiento desenfrenado, termina generando heridas emocionales en nuestro cónyuge e hijos.

Cabe aquí leer una apreciación que respecto a la ira y su control, escribe el pastor Rick Warren:
“En nuestra estructura biológica, Dios nos puso la capacidad de enojarnos. Estar enojado no es un pecado, pero puede convertirse en un pecado si le permitimos que nos lleve a un comportamiento destructivo. Pero la emoción misma, no es un pecado. La Biblia dice que Dios también se enoja. No se puede evitar el enojo, pero podemos aprender a controlarlo. Puedes lograr controlarlo, y así se convertirá en una ventaja y no en un pasivo. Esto significa que tienes que dejar de poner excusas para justificar tu enojo: “Así soy yo, no puedo controlarlo...” Recuérdalo: El enojo puede ser controlado.” (Rick Warren. Meditación: “Solución para controlar tu enojo.” Tomado de la website oficial de su ministerio)
Nadie puede asegurar que no puede controlar sus reacciones. Es parte de los comportamientos que debemos des-aprender para experimentar una vida renovada.

Dios es quien transforma nuestro ser. La ira sí se puede controlar. El primer paso para hacerlo, es depender de Dios. La oración es un muy buen camino. Ir a Su Presencia y pedirle la capacidad para sobreponernos a todo aquello que nos roba la paz.

El apóstol Pablo hizo esta recomendación a los cristianos del primer siglo. Ellos como nosotros, se veían arrastrados eventualmente por raptos de ira: "Sea quitada de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritos, maledicencia, así como toda malicia. Sed más bien amables unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, así como también Dios os perdonó en Cristo.” (Efesios 4. 31, 32. LBA)

Por favor, note que el autor sagrado deja claro que la decisión está en las personas. Y es posible decidirnos por la serenidad, cuando permitimos que el Señor nos transforme y tome control de nuestros pensamientos y acciones.

En igual dirección escribe el rey Salomón: "Deja la ira y abandona el furor; no te irrites, sólo harías lo malo.” (Salmos 37:8. LBA)

El enemigo nos alienta al desenfreno en nuestras emociones y sentimientos. No obstante, si Dios mora en nuestro ser, tenemos asegurada la victoria.

Nadie puede obligarnos a actuar en contra de sólidos principios que aniden en nuestro corazón. Y si tales fundamentos nos gobiernan, podremos detenernos a tiempo y no obrar con necedad y locura.

El apóstol Pablo escribiendo a los creyentes de Colosas, enseñó: "Pero ahora desechad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, maledicencia, lenguaje soez de vuestra boca.” (Colosenses 3:8)

Es evidente que la ira no debería tener el control de nosotros, y de la mano con esa verdad, el hecho de que usted y yo tenemos la capacidad para vencerla, cuando desarrollamos dependencia de Dios.

Ahora que tenemos claro el hecho de que la ira no debe controlarnos, que si lo permitimos dañamos a la familia y a los seres que apreciamos, y en tercer lugar, que el poder de Dios nos ayuda a vencer, permítame compartirle 12 sugerencias para controlar sus reacciones:

1.- Evalúe sus reacciones. ¿Admite que la ira lo domina? Entonces, acéptelo: Llegó la hora de cambiar con ayuda de Dios.

2.- Revise qué tipo de pensamientos procesa su cerebro. ¿Algunos de ellos alimentan su ira? Si es así, deséchelos.

3.- Tenga presente que si en medio de la ira expresa ofensas a su familia, difícilmente podrá resolver el asunto de la noche a la mañana. Evite ir más allá

4.- Deje de pensar que todo el mundo está en su contra. Abandone pensamientos negativos.

5.- Tenga presente que si se dispone, usted puede cambiar y dejar de lado la ira que lo lleva a cometer locuras

6.- Aprenda a expresar sus emociones de una forma más adecuada y equilibrada. Evite la negación, la represión y la proyección de su rabia hacia otros.

7.- Tenga en cuenta que cada vez que se deja dominar por la ira pierde su dignidad y la posibilidad que los demás lo respeten.

8.- Reconozca que reaccionar con ira no resuelve los problemas, por el contrario, tiende a agravarlos.

9.- Controle sus pensamientos. Evite agigantar dificultades que sólo anidan en su imaginación.

10.- Para disminuir la impulsividad tenga presente la dignidad del otro, aceptando que así como tiene defectos, tiene cualidades. De esta forma, aprenderá a relacionarse de otra manera con ese ser que ahora ve desde otra perspectiva.

11.- Si se encuentra ofuscado con alguien o le disguste algo que esa persona diga, cuente hasta diez antes de intervenir en la conversación. Otro ejercicio útil para controlar la ira consiste en respirar profundo varias veces.

12.- Rinda su vida a Dios y permita que Él controle la totalidad de sus emociones

En todo momento, permita que Dios gobierne sus pensamientos y reacciones. Podemos asegurarle que su vida emprenderá un giro de 180 grados. Su vida personal, espiritual y familiar mejorará ostensiblemente. Y, valga la pena enfatizar: su relación con Dios será cada vez más íntima.

Hablando de Dios, permítame una pregunta: ¿Ya recibió a Jesús como su Señor y Salvador? Hoy es el día para hacerlo. Prendidos de Su mano, iniciamos el camino hacia el crecimiento personal y espiritual que tanto hemos anhelado. Reciba hoy a Jesucristo en su existencia, y ríndale su hogar a Él.

3.- Oración familiar :

"Amado Dios de los cielos, gracias por regalarme un nuevo día junto a mi familia. Valoro esa enorme bendición que representa estar junto con mi cónyuge y mis hijos. Reconozco amado Dios que por momentos me dejo arrastrar por la ira. Clamo delante de Tú Presencia, que traigas control a mis pensamientos y también a mis reacciones. Someto mi vida en tus manos. Quédate con nosotros. Amén"

4.- Una Meta familiar para hoy :

Pediré a Dios la fortaleza y capacidad necesarias para controlar la ira. Mi propósito de cambio será permanente, con ayuda del Señor.


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